armario haritza de puertas correderas

Instrucciones para guardar tu ropa de invierno.

Todos los veranos toca cambiar la ropa de nuestros armarios y cajones. Es un trabajo que suele dar pereza pero que resulta inevitable hacer porque necesitamos espacio para las prendas de la nueva estación. Merece la pena invertir un poco de tiempo en preparar bien toda esa ropa que no vamos a utilizar durante meses y en guardarla en perfecto estado para el próximo invierno. Te vamos a dar seis consejos para ayudarte.

interior del armario ainhoa de puertas batientes

1. Selecciona la ropa que no te pondrás.

Parece una obviedad, pero a veces no es tan sencillo. Hay prendas que se pueden utilizar todo el año, y da mucha rabia tener que rebuscar una camisa o un pantalón, en mitad de agosto, que se guardó entre las cajas apiladas de la ropa de invierno.

2. Aprovecha para descartar lo que no utilices.

Es el momento de desprenderte de esas prendas que no te pones desde hace mucho y que seguramente ya nunca te pondrás. Ropa que está deteriorada, no te sirve, ha pasado de moda o no sabes cómo combinar. Puedes regalarlas o reciclarlas.

3. Lava antes de guardar.

Antes de almacenar la ropa, debe estar bien limpia. Eso ayudará a mantener en perfecto estado cada prenda y te facilitará enormemente la tediosa tarea de volver a sacarla cuando toque. Además, puedes añadir bolsitas con aromas florales o frutales para que tu ropa siga oliendo bien después del verano.

4. Utiliza los contenedores adecuados.

Las cajas de plástico flexible son las más cómodas, ya que son apilables y se ve el contenido. Las que tienen ruedas son ideales para guardar debajo de la cama. Las bolsas herméticas permiten extraer el aire, evitando la entrada de insectos y humedad y ahorrando mucho espacio: son lo ideal para la ropa de cama. Las bolsas de tela evitan manchas y olor a cerrado, aunque dejan paso a la humedad y los insectos. Las cajas de cartón son baratas y absorben la humedad, pero, al no ser herméticas, necesitan un refuerzo contra las polillas. En el caso de las perchas, no uses modelos de alambre, que suelen deformarse muy rápidamente.

cajas de carton almacenaje de ropa

5. Ojo con las polillas.

Para mantenerlas a raya, mantén los armarios limpios y sin humedades y usa las clásicas bolitas de naftalina o alcanfor. También tienes remedios caseros, como la lavanda, las mondas de limón y naranja, aceite o madera de cedro, tomillo y menta.

6. Pon cartelitos.

Muchas veces necesitamos determinadas prendas invernales: una excursión a la montaña, un viaje a un país más frío o un temporal con bajas temperaturas que te sorprende. Hacer un listado de las cosas y poner cartelitos que expliquen el contenido de las cajas es una gran idea para evitar que nos volvamos locos rebuscando.

Con esos consejos y con un poco de paciencia, conseguirás conservar tu ropa impecable hasta el próximo cambio de estación. Ya puedes disfrutar del verano.

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